El Hijo del Padre el Cristo de Dios
1 El Hijo del Padre, el Cristo de Dios,
morando en el cielo, de todo Señor.
Dejando la gloria, al mundo bajó,
y en forma de siervo Él se anonadó.
Su amor es mi historia,
al su amor mi canción;
final al cielo de gloria me lleva el Señor.
Me anima y consuela
de amor por doquiera,
pues Cristo me espera,
sí, Cristo me espera
con brazos de amor;
su amor mi canción.
2. Al Padre obediente se ve a Jesús,
aun hasta la muerte y muerte de cruz.
Amó a los perdidos, los quiso alcanzar;
por su sacrificio los pudo salvar.
3. Y ahora a lo sumo su Dios le ensalzó,
y un nombre le ha dado, supremo, mayor
que todo otro nombre; ¡magnífico honor!
Y todos confiesan: «¡Jesús es Señor!»
4. Y toda rodilla se doblegará;
también toda lengua le confesará
Señor de señores, altísimo Rey.
La gloria del Padre del cielo es la ley.
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